<strong>Marco Balich</strong> (Venecia, 1962) se estrelló en el primer evento que organizó, un concierto de <strong>Pink Floyd</strong> en 1989, tanto que su madre acabó llorando. Hoy es una autoridad en esa materia. Ha organizado ceremonias de aperturas olímpicas de Verano y de Invierno, ha recorrido medio mundo mezclando sus ideas con la cultura local. Suyo es el plano de lo que hoy se verá a partir de las 15.40, hora de España, en el estadio <strong>Al Bayt</strong>. «Ha sido muy exigente mental, emocional y culturalmente», asegura a MARCA a horas del estreno con el nerviosismo de un chaval que afronta un examen cargado de exigencias.

