En en las <strong>derrotas del Barcelona</strong> en las últimas semanas -y las de esta final no han sido una excepción- su entrenador, <strong>Sarunas Jasikevicius</strong>, ha apuntado a la <strong>falta de energía y a los regalos </strong>que hace su equipo para justificarlas. «Así es muy difícil ganar», se ha hartado de decir. Después de tres partidos se la final <strong>se pueden acotar y poner nombres a esos regalos</strong> a los que hace mención el lituano y que han colocado a los azulgranas al borde del precipicio.

