Lo primero de todo es importante aclarar que sí: el sueño de Rodri Hernández (Madrid, 1996) siempre ha sido jugar en el Real Madrid. Pero el destino, en la primera de las oportunidades que tuvo de ir al club blanco, y una decisión meditada hasta la saciedad en la última, ocurrida este verano, han querido que el centrocampista español acabe firmando por el Barcelona. Así de extraño es, a veces, este deporte. Porque sí, las estrellas mundiales siempre juegan donde quieren… pero en este escenario, Rodri decidió no cumplir con su sueño. Y aquí van algunos de los motivos de una decisión que el madridismo tardará en olvidar.

