Una sonrisa acompaña a Carlos Sainz en su caminar por el coqueto paddock de Zandvoort. En Holanda, donde llueve con frecuencia al borde de la playa y se espera un Gran Premio de los Países Bajos con incógnitas climáticas y buen espectáculo en pista, el español está revitalizado tras su flamante renovación. Max Verstappen le acompañó horas después en la mañana del jueves, pero la del 55 es más relevante si cabe. Por su nuevo estatus en la Fórmula 1 y en el deporte español, pues es uno de los deportistas mejores pagados (unos 30 millones anuales) más allá de los Carlos Alcaraz o Jon Rahm, que cuentan con una importante bolsa por premios en los torneos.

