Normalmente bullicioso y alocado, hubo un momento en que el Madison Square Garden parecía anoche un funeral. Los New York Knicks perdían de 22 puntos y restaban menos de ocho minutos en el reloj. Pero de alguna manera, gracias al tesón y liderazgo de Jalen Brunson, autor de 38 puntos y seis asistencias, los locales remontaron contra todo pronóstico el primer partido de la final del Este, forzando la prórroga y llevándose la victoria ante los Cleveland Cavaliers por 115-104. Se trata de la segunda mayor remontada en unos playoffs en las últimas tres décadas.

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