<strong>Memphis se ha convertido un lugar al que nadie quiere ir a jugar en la NBA.</strong> Los Grizzlies, en un arrebato de grandeza pese a la ausencia de su gran estrella y argumento Ja Morant, vuelven por sus fueros. Son un equipo eléctrico, brillante y que puede reventar a cualquiera por ritmo. A los Golden State Warriors, con los que quieren establecer una realidad, <strong>les dejaron claro (133-119) que para entrar en post-temporada hay que poner algo más sobre la mesa.</strong>

