El final más doloroso para una semifinal de <strong>Roland Garros</strong> que estaba siendo épica. El tenista alemán, <strong>Alexander Zverev</strong>, se rompió por completo en el segundo set ante <strong>Rafael Nadal</strong> tras pisar con la parte exterior del pie, que terminó doblado totalmente el tobillo derecho. Sus espeluznantes gritos de dolor sacudieron la pista central <strong>Philippe-Chatrier</strong> y el silencio se apoderó de los aficionados.

