Patrick Mahomes vivió este domingo una pesadilla en Nueva Orleans. El quarterback, o director de ataque, de los Kansas City Chiefs tuvo su noche más negra. Con sus errores garrafales y su impotencia ofensiva, el aspirante a heredar el trono de Tom Brady como mejor jugador de la historia del fútbol americano allanó el camino a los Philadelphia Eagles para consumar una esperada revancha de la Super Bowl perdida hace dos años frente al mismo rival. Los Eagles aplastaron en la primera mitad a los Chiefs (24-0) y acabaron llevándose el trofeo Vince Lombardi de campeón de la NFL con una comodidad inimaginable (40-22) en un partido en que destacó Jalen Hurts.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *