Lamine Yamal aterrizó en el primer equipo del Barcelona con 15 años. Por entonces, en un conjunto que todavía dirigía Xavi Hernández, estaban leyendas azulgrana como Piqué, Busquets y Jordi Alba, además de jugadores consagrados como Robert Lewandowski, Dembélé y De Jong. En los primeros entrenamientos, el delantero se encontró con la hostilidad de Alba —“Iba caliente”, recordaba el 10 tiempo después—, pero con la amistad de Alejandro Balde. Entre el delantero y el lateral se forjó una amistad que fue el enlace para el dúo más simbólico de la última Eurocopa ganada por España en Alemania: Nico Williams-Lamine Yamal. “En el Mundial de Qatar, Nico iba para todos lados con Balde; cuando Lamine se sumó a la selección, Balde fue el que llamó a Nico para que cuidara a Lamine”.

