El <strong>Real Madrid</strong> tiñó la <strong>Copa del Rey</strong> de blanco tras una vibrante final frente a <strong>Osasuna</strong> (2-1), que no dudó en hondear la bandera que portaba su lema por el césped de La Cartuja: <strong>Osasuna nunca se rinde</strong>. Los hombres de <strong>Jagoba Arrasate</strong> salieron sin miedo para tratar de conquistar el primer título de su historia, pero se acabaron topando con la <a href=»https://www.marca.com/futbol/copa-rey/2023/05/07/6456ce1946163f68678b45f8.html»>mejor versión de Rodrygo y Vinicius</a>. Una final digna del fútbol español, más igualada de lo esperado y que dejó una sensación de que <strong>se vive o se muere en 90 minutos</strong>.

