El Leicester ha sido el último en sumarse a la lista de los descensos más traumáticos del fútbol. Los Foxes, campeones de la Premier League en 2016, acaban de consumar su caída a la League One (Tercera división del fútbol inglés) apenas una década después de tocar el cielo, en una decadencia fulminante que también ha estado marcada por problemas financieros y una penalización de seis puntos. El caso vuelve a poner sobre la mesa una verdad incómoda: ni los títulos, ni la historia, ni el peso de un escudo garantizan la salvación eterna. A día de hoy, además, Tottenham continúa en zona roja en Inglaterra y Wolfsburgo también sigue metido de lleno en la pelea por no caer en Alemania.

