Los cuatro fantásticos del ciclismo mundial pelean por el arcoíris en Glasgow
Fuente: El País Original en elpais.com
Apenas comenzado el circuito en George Square, dos curvas a la derecha, una a la izquierda, en la esquina de Ingram con Queen Street, el pelotón deja a su derecha la estatua ecuestre del Duque de Wellington, monumento neoclásico al héroe que derrotó a los revolucionarios franceses tocado con un cono de tráfico, y el conjunto de bronce y plástico es la metáfora de todo, del Glasgow serio y gamberro, del ciclismo tradicional y rebelde, de los ciclistas de ahora, guerreros e irreverentes a los que rinden homenaje en cada carrera Pogacar, Van der Poel o Van Aert, ávidos buscadores del arcoíris que nunca han alcanzado en la carretera.