Trinity, la hija disciplinada de Dennis Rodman
Fuente: El País Original en elpais.com
El tránsito de una generación a la siguiente acarrea inevitablemente cierto desfase de quienes se quedaron en el pasado. Estilos de entrenamiento quedan anticuados, ciertos lapsus de profesionalismo desaparecen de la élite, el comportamiento aceptable de un atleta en público cambia. Lo que alguna vez fue suficiente para ganar ahora se queda corto.