Frente común contra el enemigo. Los circuitos estadounidense (PGA Tour) y europeo (DP World Tour) de golf han anunciado este martes que refuerzan su alianza en un momento en el que se ven sacudidos por la fuga de jugadores a la liga saudí. Ambos organismos amplían hasta 2035 el contrato de colaboración que firmaron en noviembre de 2020. El nuevo acuerdo supone que el circuito americano pasa de ser dueño del 15% de European Tour Productions (los derechos televisivos del circuito europeo) al 40%. A cambio, los 10 mejores jugadores de final de temporada en el DP World Tour recibirán la tarjeta para participar la siguiente temporada en el americano, siempre que no la tengan ya (en este caso se ampliará el listado hasta completar esos 10 billetes para la élite). Además, los premios económicos aumentarán unos 30 millones en total por curso en los torneos del circuito europeo, un gancho para evitar que más golfistas hagan las maletas rumbo al millonario proyecto de LIV Golf.

