De las mil combinaciones posibles que puede efectuar con sus lujosos centrocampistas, <strong>Ancelotti se decidió por mezclar a Camavinga y Tchouameni con Kroos para el debut en la Liga. Algunos dirán que durante la primera parte en Almería se echó en falta a Modric y a Casemiro</strong> y no seré yo quien les acuse de faltar a la verdad. Pero <strong>tampoco me cansaré de repetir que cualquier comparación con el legendario ‘Triángulo de las Bermudas’ que se haga es un error además de una injusticia para chavales de veintipocos años. </strong>Así que Tchoaumeni demostró sus dotes para recuperar balones, acompañar la jugada y no complicarse en la salida de balón, mientras que a Camavinga, más adelantado, le costó encontrar rendijas en la ordenada defensa almeriense. <strong>El Madrid ganaba en vigor lo que perdía en creatividad, pero ese no era el problema.</strong>

