En junio, Ime Udoka era en Boston un héroe, el entrenador en cuya primera temporada al mando hizo soñar a los Celtics de baloncesto con glorias de tiempos pasados al llevarlos hasta la final de la NBA, la primera en 12 años, que acabaron perdiendo contra los Golden State Warriors. A estas alturas de septiembre, Udoka es una incómoda pieza en el puzle una de las franquicias con más solera de Estados Unidos. Los Celtics han suspendido al técnico durante la temporada 2022-2023 por una relación con una compañera de trabajo. Es consentida, pero infringe las normas de la organización. La noticia de la sanción, que carece de precedentes para un técnico en activo en la historia de la NBA, la confirmó el equipo este jueves por la noche mediante un comunicado, en el que se puede leer que “la decisión sobre su futuro con los Celtics [más allá de esta temporada] se tomará más adelante” y que “la suspensión es inmediata”.

