La fase de grupos del Mundial de Clubes ha servido para muchas cosas. Para confirmar sensaciones, para sobrevivir a las bajas… y, sobre todo, para entender un poco mejor la pizarra de Xabi Alonso. El técnico ha ido moldeando sobre la marcha un equipo que llegaba condicionado por las ausencias, pero que ha respondido con firmeza: tres victorias, siete goles a favor y solo dos en contra. Y en medio de ese buen arranque, algunos nombres han salido especialmente reforzados. No solo por su rendimiento, también por el nuevo espacio que les ha abierto el tolosarra.

