Cosas que pueden pasar una mañana de diciembre en Potchefstroom, a 11.000 kilómetros de distancia de Madrid, 160 horas de coche a través de toda África, donde después de desayunar se cruzan Fernando Carro y Orlando Ortega, ¿tú por aquí también?, como hacía más de un año que no se cruzaban por ahí, entonces en Tokio, en la Villa Olímpica, cuando ambos iban a ser figuras del equipo español de atletismo y ambos, con la mano en el muslo, los isquios, el terror, abandonaron lesionados.

