Julius Erving, la antigua estrella local, celebraba el final del partido más emocionante de la eliminatoria entre los 76ers de Filadelfia y los Celtics de Boston. Los de Filadelfia, que jugaban en casa, se han impuesto en la prórroga e igualan la semifinal de la Conferencia Este. Han ganado por un suspiro, el tiempo de más que ha tardado en lanzar Marcus Smart para los de Boston en el último ataque de su equipo. La canasta ha entrado y muchos de los aficionados se temían lo peor, pero el lanzamiento había salido tarde y por tanto fue anulado. Los que suspiraron entonces fueron los aficionados de Filadelfia.

