En la quinta etapa, la más larga del Tour de Francia femenino —175,6 kilómetros—, bosques frondosos y granjas camino a Saint-Dié-des-Vosges, lugar en el que se publicó el primer mapamundi con la palabra América, la neerlandesa Lorena Wiebes se ha impuesto al esprint con una contundencia asombrosa. No tanto, pensará ella. Wiebes, ganadora de 17 carreras este año, también en los Campos Elíseos, el día del estreno del Tour, se mostraba cauta en meta: “Estoy muy contenta, ha sido un esfuerzo enorme, pero no me corresponde a mí decir si soy la mejor velocista o no”.

