Esta noche, en un estadio de un barrio obrero del sur de Madrid, el Rayo Vallecano juega su primera semifinal europea. La primera en un siglo de historia. La única vez que estuvo cerca fue en la Copa de la UEFA 2000/01 —lo que hoy sería la Europa League, un escalón por encima de esta Conference— y aquel viaje terminó en cuartos, ante el Alavés. Entre aquel marzo y este abril han pasado varias categorías y la misma afición de siempre.

