El Atlético de Madrid llevaba tiempo buscando una figura capaz de romper partidos desde el uno contra uno sin necesidad de monopolizar el balón. Ademola Lookman responde exactamente a ese perfil. A sus 28 años, en plena madurez futbolística, el internacional nigeriano ha dado en la Atalanta el salto definitivo como atacante desequilibrante y productivo, algo que en el Metropolitano se valora tanto como la disciplina sin balón.

