Carlos Alcaraz ganó en la Rod Laver su primer título del Open de Australia, el único Grand Slam que faltaba en su carrera. Con seis grandes en su haber (dos Roland Garros, dos Wimbledon y dos US Open), el español festejó por todo lo alto un triunfo muy especial en el primer Grand Slam del año, donde su mejor clasificación hasta este título había sido cuartos de final.

