Como si intuyeran lo que podía pasar, los jugadores del Madrid y Arbeloa lamentaban el parón nada más ganar al Atlético en el derbi. «No nos viene bien dejar de jugar ahora», decían en tropel. Y, efectivamente, el frenazo no le sentó bien al Real Madrid, que si no se dejó la Liga en Son Moix, casi. La clásica derrota que viene tras dos semanas despistados, con 13 jugadores desperdigados por el mundo, y a cuatro días de una eliminatoria contra el Bayern. El foco, parece, está muy lejos de LaLiga. Todo a la Champions, como tantas otras veces, con el riesgo que eso conlleva…

