sCorrientes es la avenida de los teatros de Buenos Aires. El sábado por la noche, una multitud se agolpaba frente al Lola Membrives. Cuando la situación amenazaba con salirse de control, la pantalla gigante que promocionaba una nueva función de Tootsie se apagó repentinamente. Cuando se encendió unos segundos después tenía una leyenda en grandes letras blancas: “Messi no está en el teatro”. Había circulado el rumor de que el jugador argentino se encontraba entre los espectadores y allí estaba la horda espontánea que desde hace una semana persigue al ídolo por toda la capital. Los mismos que hasta la obtención de la Copa América, en 2021, llamaban a Messi “pecho frío”, lo idolatran ahora sin matices. A los 35 años, Messi es, al fin, un ídolo de masas en su tierra.

