No es cierto que una imagen valga más que mil palabras o al menos no siempre pero en este caso debemos dar la razón a la persona que acuñó esa famosa expresión porque la imagen publicada hoy mismo por Lindsey Vonn en su cuenta de Instagram es estremecedora. En ella se ve a la esquiadora estadounidense postrada en la cama del hospital Ca’ Foncello de Treviso donde permanece ingresada tras su grave caída en el descenso de los Juegos de Milán-Cortina, con un aparatoso fijador externo para estabilizar la fractura que sufrió en su pierna izquierda.

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