Una imagen valía más que mil palabras. <strong>En el partido de pre-temporada NBA que midió a Lakers y Warriors, Matt Ryan, alero angelino, anota su sexto triple</strong>. Prestación tremenda, de élite. Y LeBron James, santo y seña en la actualidad de los oro y púrpura hace un gesto simple. «Firmado», a través de las manos. Un candidato a ‘temporero’, elogiado por un histórico del baloncesto, en una franquicia de la que todos hablan.

