La etapa de Pablo Laso en el Real Madrid tocó a su fin el lunes. Tras sufrir un episodio cardiaco hace ahora justo un mes, los rectores de la sección de baloncesto decidieron<strong> tirar de bisturí y prescindir de su técnico</strong>, al que le quedaba un año de contrato <strong>»por razones médicas única y exclusivamente», según rezaba el comunicado oficial</strong> que el club hizo público en torno a las ocho de la tarde. Pero el ‘posoperatorio’ de este despido arroja <strong>contrasentidos </strong>que no encajan con la decisión final del conjunto blanco.

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