Con un velocímetro se puede medir la velocidad que se puede asignar a cada deporte de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. Más allá de la que alcancen los esquiadores en el descenso o los pilotos de bobsleigh, skeleton o luge, se puede llegar a contabilizar también cómo se desliza el disco de hockey o la piedra de curling por el hielo

