El pasado mes de marzo, Luis de la Fuente convocó a Iñigo Martínez el día que anunció la lista para los partidos contra Países Bajos. Con Laporte y Vivian lesionados, el seleccionador quiso reforzar el eje de una defensa cargada de futuro e inexperiencia, con Cubarsí y Asencio, además de Le Normand. La convocatoria fue una sorpresa, ya que el central del Barcelona había desaparecido del radar de la selección. A pesar de la excelente temporada de Iñigo con Flick, no se esperaba su regreso. Y menos que nadie, el propio jugador, quien daba por cerrada definitivamente su etapa en la selección, no solo en marzo, sino desde antes.

