<strong>»Humilde, profesional y buena persona»</strong>. Son tres adjetivos que no se dan a la ligera. <strong>Son adjetivos que acreditan y dan un valor superlativo</strong>. Son adjetivos que se dan porque de verdad la persona a la que van dirigidos los cumple. <strong>Lionel Scaloni</strong> es el claro reflejo del trabajo incuestionable, del sacrificio por lograr un sueño y del amor por el fútbol. En la previa de la final del Mundial entre Argentina y Francia, los que vieron la génesis del Scaloni entrenador atienden a <strong>MARCA</strong> para profundizar sobre él y sobre cómo pasó de ser un segundo entrenador en el <strong>Son Caliu</strong> a estar a las puertas de levantar una Copa del Mundo.

