La UD Las Palmas viajó a Andorra con el escenario perfecto para dar un golpe de autoridad en la lucha por el ascenso. Llegaba tras cinco victorias en los últimos seis partidos y, además, conocía los resultados de buena parte de sus rivales directos. El empate entre Burgos y Almería, y el del Castellón, abrían una puerta inmejorable para que el conjunto canario se colocara a sólo dos puntos del ascenso directo. Una victoria en territorio andorrano habría impulsado a los amarillos, metiendo presión a Almería y Deportivo en el tramo más decisivo del campeonato. Sin embargo, el equipo isleño firmó una actuación irreconocible y salió goleado, desperdiciando una de las jornadas más favorables de toda la temporada.

