<strong>Unas veces no hay nadie para tirarlos y en otras estalla una guerra por lanzarlos. Son los penaltis.</strong> Último minuto del Depor-Valencia. Penalti a favor de los locales. Si lo marcan conquistan la primera Liga (1993-94) de su historia. Ese día no hubo lucha de egos por lanzar. Al contrario, las dimisiones dejaron el balón en las manos de <strong>Djukic</strong>. Su lanzamiento lo paró González. Es el otro lado de lo vivido entre<strong> Neymar y Mbappé</strong> el pasado sábado, una refriega de recreo por querer lanzar un penalti, un suceso que tiene antecedentes.

