Con 41 años, habiéndolo ganado todo en el mundo del fútbol a lo largo de su trayectoria Cristiano Ronaldo no pudo contener las lágrimas cuando anotó el segundo tanto en su cuenta particular que confirmaba la consecución de su primer título en Arabia Saudí. El futbolista portugués no paró de señalarse el escudo mientras se emocionaba en el terreno de juego y su mujer le ovacionaba desde la grada. Una imagen que no hace otra cosa que certificar su extrema profesionalidad y su ilusión por ganar siempre esté donde esté.

