Dos partidos quedan para el oro. La selección femenina de waterpolo ganó otra vez a Países Bajos (15-13, después de un 4-2 en los penaltis), archienemigo en los últimos años, para avanzar a las semifinales del Mundial de Singapur 2025 con buen juego en el primer tiempo y una capacidad admirable para saber sufrir en el segundo. Los penaltis decidieron. Después de tocar el cielo en París, el sueño de la corona mundial sigue intacto. La próxima parada, la antesala de la final, será el lunes (15.35 h.) ante Hungría.

