Más feliz atacando los espacios que defensas cerradas, el <strong>Real Madrid </strong>se vio sorprendido en el Clásico por el planteamiento ultradefensivo de <strong>Xavi</strong>. El 6-3-1 del Barça dejó sin ideas en ataque al Real Madrid y al propio <strong>Ancelotti</strong>, que no fue capaz de variar el rumbo que tomó el partido desde el primer minuto de juego. El entrenador italiano apostó por su once de gala, el que habrían firmado casi todos los madridistas, con <strong>Camavinga </strong>a los mandos en la medular, pero esta vez dejó algunas dudas en cuanto a la dirección del partido se refiere. Experto en cambiar dinámicas con sus cambios, ante el <strong>Barcelona </strong>se mostró más tímido de lo que suele ser en la Champions.

