Un año después de la gran marejada, de aquella historia que marcó la edición de 2021 de Roland Garros y también un punto de giro a la hora de abordar la salud mental de los deportistas, Naomi Osaka volvió a despedirse temprano de Roland Garros. Lo hizo este lunes en la misma escala, la primera ronda, pero por motivos meramente deportivos. Hace un año fue expulsada por la organización del torneo al negarse a acudir a las conferencias de prensa que obligan a los tenistas por contrato, alegando que todavía arrastraba las secuelas de una depresión y que sufría demasiado estrés al responder a las preguntas de los periodistas; esta vez, en cambio, tras el adiós de la japonesa solo estuvo la superioridad de Amanda Anisimova: 7-5 y 6-4, en 1h 30m.

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