Una semana antes de viajar a Rabat para disputar el Mundial de Clubes, a Toni Kroos (33 años) le dio por mirar la estadística para ver cuántos minutos llevaba disputados. Para entonces, el debate en el Bernabéu sobre la vigencia de su alianza con Luka Modric (37) se había multiplicado, coincidiendo con la crisis post Qatar que sufrió el equipo. Sin embargo, el alemán observó satisfecho que, contra el ruido externo, era el tercer jugador del Real Madrid con más participación a esas alturas de curso. En la cabeza de Carlo Ancelotti, nunca hubo dudas.

