<strong>El cáncer de mama les ha enseñado a exprimir la vida al máximo, a relativizar los problemas y a priorizar.</strong> Olga, Miriam, Nancy, Ester y Pilar parten este sábado hacia Jordania como<strong> expedicionarias del Reto Pelayo Vida 2022</strong> -han sido elegidas entre 397 candidatas- para mandar un <strong>mensaje de esperanza</strong> a quienes están pasando ahora por el mismo proceso que ellas han pasado. «El cáncer no es el final, es una grieta enorme o un cambio en tu vida pero muchas veces es un inicio. Después del cáncer hay vida», dice Miriam Galisteo, bombera de profesión.

