Alexia Putellas (29 años) tuvo que dejar la cantera del Barcelona porque no había suficientes equipos para niñas. Irene Paredes (30) se crio pegada a un balón sin tener idea de que existían equipos “de chicas mayores”. Y cuando Jennifer Hermoso (32) aterrizó en el primer equipo del Rayo, en 2010, no podía ni soñar con jugar la Champions: “El premio era competir”. Las tres simbolizan la generación puente en el fútbol practicado por mujeres en España. “Las que empezaron en esto tuvieron que luchar muchísimo para que las dejaran jugar. Nosotras ahora tenemos que luchar para tener mejores condiciones. Para que sea todo de manera profesional y que solo nos podamos centrar en jugar. Y en ganar”, reflexiona Putellas en la docuserie que estrenó recientemente Amazon Prime. Un mensaje alto y claro de la estrella del equipo, que está tan fuera o tan dentro como las 15 que se significaron contra el seleccionador Jorge Vilda en esa persecución por profesionalizar el fútbol femenino de selecciones.

