El nombre de Julián Alvarez rebota sin descanso de Madrid a Barcelona, alimentando un culebrón que ya lleva todo el verano. En el Atlético, si no es Diego Simeone es Mateu Alemany el que invoca al delantero argentino pasando por Gil Marín —Enrique Cerezo no se sabe si habla del 19 o de otro jugador porque confunde los nombres: lo llama Julián López—, mientras que en el Barça Flick regatea la contienda y la dirección deportiva pierde el optimismo. El último en poner a Julián en el tapete fue Joan Laporta. “Seguimos muy interesados en Julián Alvarez. Nos gustaría que aceptaran nuestra oferta, y lo estamos haciendo con el máximo respeto hacia el Atlético de Madrid”, expuso el presidente del Barcelona.

