El <strong>’Caso Negreira’ </strong>persigue a Laporta allá donde va. En el Conde de Godó, un aficionado se acercó al presidente del Barcelona diciéndole: <strong>»Jan, deja de comprar árbitros, hombre»</strong>. El diálogo entre ambos se produjo en catalán y Laporta no dudó en contestar que él no compra árbitros.

