Joan Laporta se mantiene firme en su hoja de ruta: el Barcelona no ha comprado árbitros y el club es víctima de una campaña de desprestigio. Sin embargo, el presidente de la entidad azulgrana continúa sin dar detalles del ‘caso Negreira’. “Haremos una rueda de prensa para hablar del tema”, subrayó el máximo directivo azulgrana. Pero mientras las explicaciones del Barça se dilatan, la Fiscalía, según ha informado esta tarde EL PAÍS, acusará al club azulgrana de corrupción continuada en los negocios, un delito que entró en vigor con la reforma penal de 2010 y que incluye el fraude en el ámbito deportivo, por el pago de casi siete millones a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del CTA (Comité Técnico de Árbitros), entre 2001 y 2018, a través de su empresa Dasnil.

