Llevaba España cinco minutos sin hacer un gol, una minicrisis en este paraíso, cuando Lamine Yamal se perfiló y regaló a los fotógrafos un escuadrazo. Fue lo mejor de un partido en el que España sacó la almohada antes de tiempo.


Llevaba España cinco minutos sin hacer un gol, una minicrisis en este paraíso, cuando Lamine Yamal se perfiló y regaló a los fotógrafos un escuadrazo. Fue lo mejor de un partido en el que España sacó la almohada antes de tiempo.