Hace demasiado calor para la rutina. Y <strong>la primera jornada de Liga</strong> huele a vuelta al cole. A atasco, a pantalón largo, a días más cortos, a decirle adiós a las largas tardes ociosas despreocupadas. <strong>La primera jornada de Liga huele a obligación</strong>. Pero también a ilusión. Porque si hay que volver al trabajo, al colegio, a los atascos y al anochecer temprano, <strong>que por lo menos tengamos el fútbol como medicina.</strong>

