La Vuelta decidió modernizarse. Como tantas otras empresas quiso llegar a más audiencia, alcanzar a más espectadores, no limitarse solo al deporte y a un público ya fiel. Y desde el departamento de comunicación de Unipublic, la empresa organizadora de la carrera, y desde la propia organización se entendió que sería una buena idea apostar por algún influencer, youtuber o similar, para alcanzar un público al que no llegaban, ese abanico de jóvenes a los que no les interesa en especial el mundo de la bici, pero sí consumir productos a través de la pantalla del móvil. Fue así que desde Unipublic se fichó a Erola Jons, una catalana de 28 años que acumula seis millones de seguidores entre Tik Tok e Instagram. Sus primeras intervenciones en un escenario distinto a su ecosistema habitual han alimentado una nueva polémica en la Vuelta apenas iniciada la carrera, que arrancó este sábado desde Mónaco con todo el atractivo de contar con Tadej Pogacar.

