Alberto Huertas no puede viajar sin una camiseta del Atlético de Madrid. Es lo primero que este informático segoviano de 48 años mete en su maleta. Se trata de un ritual para él. Antes de cada salida al extranjero, dedica un rato a revisar su colección de 140 zamarras que guarda en cajas y cajones en su domicilio de Palazuelos de Eresma, un pueblo de unos 5.000 habitantes a diez minutos de Segovia. Las hay rojiblancas, azules, amarillas y de todas las épocas de los 120 años de historia del club. Puede llevar hasta una decena si el destino es lejano. Viajero empedernido y futbolero casi a partes iguales, Huertas ha visitado junto a su mujer, Berta Mateo, 51 países en los cinco continentes durante los últimos 20 años. Marida sus dos pasiones en un blog, Las camisetas de Zana, en el que publica fotografías en lugares emblemáticos de todo el mundo ataviado con una elástica del Atleti.

