La voluntad de Russell le lleva a la gloria en el GP de Bélgica
Fuente: El País Original en elpais.com
La Fórmula 1 en sí es como muchos de sus pilotos, caso de Max Verstappen o Fernando Alonso, con una legión de seguidores casi tan numerosa como la de haters. En el campeonato hay carreras de esas que llenan de argumentos a quienes critican el certamen por considerarlo aburrido. En el lado contrario también hay domingos tan eléctricos como este último, en Spa, donde la prueba no se decidió hasta la línea de meta y con una composición de podio absolutamente inesperada. El triunfo de George Russell, sexto en parrilla, es el segundo del curso para el corredor de Norfolk y la respuesta a quienes creen que este certamen es demasiado previsible y no deja espacio para la improvisación. Eso último es, precisamente, lo que mantuvo la llama de la esperanza en la cabeza de Russell, que jugó a la contra y realizó una sola parada –el resto de sus oponentes hizo dos–, y que se las apañó para mantener con vida sus neumáticos y a Lewis Hamilton detrás, a pesar de los achuchones del multicampeón en las tres últimas vueltas.