La boxeadora Nina Meinke confiesa que «mis cicatrices son como joyas». La púgil alemana de 33 años, que es campeona mundial, recuerda que contra Daniela Bermúdez «la sangre salpicaba por todas partes: en la camiseta de mi entrenador, en mi oponente, en el suelo del ring, en el árbitro. ‘La Valiente’ reconoce en ‘Bild’ que «las cicatrices son parte de mí. Tengo cicatrices en la cara y las manos fracturadas. Las cicatrices son como joyas y cuentan historias».

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