Talant Dujshebaev (Frunze, Kirguistán; 54 años) se retiraba este sábado serio, con la mandíbula prieta y a paso ágil por los pasillos del Lanxess Arena de Colonia tras alcanzar la final de la Champions de balonmano. Apenas un saludo rápido al meta español del Veszprem, Rodrigo Corrales, a quien acababa de derrotar y al que quiso fichar en su día para el Kielce. Un minuto después, su hijo Álex (Santander, 29 años) lo hacía más sonriente. “Si no es por ti, ya nos habríamos ido ganando al descanso”, le gritó al portero, compañero suyo en la selección.

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